Ecoaldea para vivir en plenitud

quarta-feira, 18 de dezembro de 2013

El 22 de Abril de 2006 -Día de la Tierra-, un grupo de bogotanos hizo una reunión convocada abiertamente por email, con el objetivo de invitar a todas las personas que quisieran participar de la construcción de una ecoaldea cerca de Bogotá, Colombia. Ese día llegaron 70 personas con múltiples inspiraciones, principalmente la naturaleza, la educación y la espiritualidad.

El grupo avanzó rápidamente en la creación y planificación de la ecoaldea –que fue bautizada como Aldea Feliz- afrontando la parte más trabajosa del proyecto: respeto por el otro y convivencia en la diversidad. Se buscaron acuerdos, formas de cofinanciación solidaria de la tierra, se dio forma y estructura organizativa al proyecto creando un manual de convivencia, desarrollando una cultura de diálogo y participación horizontal. En el siguiente video, uno de los miembros de esa ecoaldea ensaya una interesante reflexión acerca de la inviabilidad del desarrollo de la vida humana en el seno de las grandes ciudades. Vale la pena verlo y, sobre todo, escucharlo. Hazle pues.


Aldea Feliz está localizada en la vereda San Miguel del municipio de San Francisco, (Cundinamarca, Colombia), a solo 2 horas de Bogotá, al occidente, vía autopista Medellín, a 1550 metros sobre el nivel del mar. Si te interesa conocer más sobre esta experiencia puedes clicar aquí  y acceder a su página web.q
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A este cuento le falta un Alí Babá

quarta-feira, 11 de dezembro de 2013















* Por Alú Rochya

Este texto fue escrito y publicado originalmente en este blog en agosto del 2010. Han pasado más de 2 años y los fundamentos siguen llamativamente intactos. El escrito había sido estimulado por una de las noticias más curiosas de ese entonces:  Bill Gates -fundador de la Microsoft y dueño de una de los mayores patrimonios del mundo- tomó la iniciativa de donar la mitad de su vastísima fortuna, que supera los 50 mil millones de dólares, a obras de caridad. En el gesto lo acompañó el gurú financiero Warren Buffet, y otros 38 multimillonarios de Estados Unidos los siguieron. 

Desde entonces algunos más se sumaron en las declaraciones de buenas intenciones publicadas en el sitio The Giving Pledge (El Compromiso de Donar) pero poco y nada se sabe de la realización concreta de tan dulces promesas. De lo que sí hubo noticias es de que Bill Gates volvió a ser el hombre más rico del mundo, ahora con una cuenta de 65 mil millones de dólares. Es decir, el filántropo de Bill no sólo no se desprendió de la mitad de su fortuna sino que la aumentó en 15 mil millones de dólares... Bueno, lo que sigue es aquel post del 2010...   

... Dicen que la idea es convencer por lo menos a la mitad de los 400 más adinerados de Estados Unidos y así reunir un fondo que alcanzaría la increíble cifra de 600 mil millones de dolares. ¡Guauu!!!

¿Qué bicho le picó a Gates y a sus amigos para, de repente, asumirse tan caritativos? ¿Hasta dónde esta propuesta es real o mero fuego de artificio?

Quem sabe de mim sou eu...

quarta-feira, 4 de dezembro de 2013


Conhecer-se a si mesmo

“É preciso primeiro conhecer a si mesmo 
antes de conhecer qualquer outra coisa. 
Somente quando a pessoa 
entendeu a si mesma internamente
e então enxerga o caminho na sua frente,
é que sua vida adquire calma e significado”.

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La especie que no se ama...

quinta-feira, 28 de novembro de 2013



Amarnos como hermanos o vivir como imbéciles

“Nos hace falta amarnos como hermanos o prepararnos a vivir como imbéciles, decía Martin Luther King. Y estoy de acuerdo: Nuestro problema fundamental es que somos una especie que no se ama. Todas las crisis en las que estamos inmersos (ecológica, económica, política o cultural) vienen de nuestra relación de enfrentamiento con nosotros mismos y con los demás".

La contundente aseveración pertenece a Patrick Viveret, un parisino de 65 años licenciado en Filosofía, dedicado principalmente al activismo político ciudadano, para quien estamos viviendo un momento crucial que nos da la opción de elegir entre varios modos de desaparecer, desde la destrucción del ecosistema hasta las armas de destrucción masivas.

En el siguiente texto encontrarás una síntesis de sus definiciones -a veces brutales pero siempre optimistas- publicadas en una entrevista dada al diario La Vanguardia, de Barcelona, España:

Detrás de todo sistema de dominación lo que hay es miedo. Miedo de los dominados y de los dominantes.

En Wall Street sólo se conocen dos sentimientos: la euforia y el pánico, que equivalen a la psicosis maniacodepresiva. Del mismo modo que en un individuo hay un vínculo entre la desmesura y el malestar, eso existe también a nivel social.

Espinoza decía que hay dos sentimientos fundamentales en el ser humano: el miedo y la alegría. La energía de la alegría reduce el miedo. El desafío es crear redes que se ayuden entre ellas para resistir el miedo y espabilar la alegría de vivir, de ser conscientes de la felicidad que cada uno llevamos en nuestro interior y hacerla salir.

Hay tres necesidades fundamentales en todos los seres humanos por encima de la conquista y el poder: amor, felicidad y sentido.

Por eso la mejor fórmula para estar en el mundo es sobriedad y buen vivir. No es suficiente salir de los excesos, también hay que atacar la causa del mal vivir. Por fortuna cada vez hay más movimientos asociativos que lo promueven.

La condición humana es apasionante: esta posibilidad de vivir un breve momento de la historia del universo de forma consciente es algo absolutamente excepcional. Y como de todas formas nos vamos a morir la cuestión no es el miedo a la muerte, sino el despilfarro de vida.

Hay una economía mundial del mal vivir; un vínculo entre las necesidades vitales y el despilfarro de la insatisfacción. Según informes de la ONU, sólo los gastos de drogas y toxicomanía anuales son diez veces superiores a la suma que permitiría erradicar el hambre, el acceso al agua potable, a los cuidados básicos de salud y a una vivienda decente de todos los seres humanos. Por eso la cuestión del buen vivir es un gran desafío.

Amarnos como hermanos o vivir como imbéciles
Hay una sociedad civil mundial que se está haciendo cargo cada vez más de los intereses generales de la humanidad y que le dice a sus gobiernos: "Haced vuestro trabajo de servicio publico a la humanidad o marchaos".

Si miramos las cosas del lado positivo, vemos una gran creatividad en todo el mundo aplicada a cuestiones vitales, como la alimentación y el agua. Uno de los desafíos es vincular todas esas iniciativas desde la escala local hasta la mundial.
 



Hay que salir de sistemas que están gangrenados por la economía especulativa. La ciudadanía debe saber que de 4 billones de dólares sólo el 2% corresponde a bienes y servicios reales, el resto es puro casino.

Más allá de un sueldo medio, no hay correlación entre el nivel de ingresos y la felicidad. Los nuevos indicadores de riqueza se aplican y multiplican en varias regiones del mundo y son retomados por instituciones internacionales como la ONU. Uno de esos indicadores se da a través de las monedas sociales.

La moneda local permite tomar contacto con la economía real: favorece los intercambios y la creación de riqueza. Hay en el mundo unas 5.000 iniciativas de monedas sociales que funcionan al margen de los bancos, y el número va aumentando.

Y hay un tercer terreno que también está cambiando. Hay un incremento de búsqueda espiritual que obliga a las grandes religiones a moverse apartándose de su base tradicional.

En sintésis, podemos decir: sí, hay alternativas al despotismo político, al fundamentalismo religioso y a la captación de riqueza.q

| Vía La Vanguardia
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Poliamor, um impulso natural?

domingo, 24 de novembro de 2013



* Por Alú Rochya


Luz tem dois maridos. Seus maridos são, vamos dizer, tolerantes com as vivências amorosas que Luz ainda procura por fora do duplo matrimônio. Constantina disse não resistir desejar a mais de uma pessoa ao mesmo tempo e então curte varios namorados. Coisa parecida sucede com Leandro que ainda procura seu grande e único amor mas por enquanto mantém relacionamentos simultáneos e destapados com tres garotas. E por aí vão as experiências reais do chamado poliamor retratadas, tempo atrás, numa matéria bacana assinada pela Patricia Edgar no jornalão argentino Clarín e que eu rescatei do meu arquivo.

Mas o que é esse negócio do poliamor? Bem, o assunto, assim com esse nome, floreceu nos Estados Unidos, na década de 1980 e enseguida tornou-se um movimento social, o Polyamory, dito em inglés. Indo na contramão da clássica monogamia, os poliamorosos achavam que para as pessoas era mais natural, saudável e feliz amar a mais de um congénere ao mesmo tempo e ser amado e curtido também por mais de um. Porém a nova onda -e a polêmica inevitável- ficou restrita àquele país, Inglaterra e Alemanha. Muito fogo teve que arder por baixo dos lençois até acontecer a Primeira Conferência Internacional sobre Poliamor em Hamburgo, Alemanha, já em novembro de 2005 e colocar o assunto na agenda de um mundo com seus sistemas e morais dominantes em xeque.

Ora bem, nesse tempo todo, nos trópicos sul-americanos não houve movimentos sociais, ONGs ou coisa parecida. Publicamente a nova bossa quase que não veio à tona. Porém, caladinho, o pessoal já experimentava direito na sua própria pele. Não foi por acaso que Dona Flor e seus dois maridos fora um sucesso singular e até estranho. O romance de Jorge Amado foi um fenomeno que saiu das livrarias para o cinema derrubando recordes de bilheteria, se apoderou do horário nobre da televisão feito novela e estourando ibopes, para voltar às livrarias devorando uma edição após outra.

O que será, que será?
Os brasileiros celebravam aquele triângulo amoroso por alguma razão. Alguma coisa até então não dita, não explicitada socialmente havia existido até aí em estado latente no coração, na psique, na memória celular dos maridos e das donaflores de todo canto e recanto. O povo não perdia tempo em ensaios sociológicos, porém aplaudia –maroto, alegre, entusiasmado- a prática aberta da bigamia exhibida pela bela e sensual quituteira.

A maciça aprovação social que a poliamorosa Dona Flor obtinha para curtir dois maridos ao mesmo tempo e na mesma cama era o álibi que a manha brasileira achou para faturar a implícita autorização moral do eterno, famoso e sempre condenado corno. As mulheres, claro, adoravam o comportamento desregrado de Dona Flor e sonhavam com protagonizar uma estorinha dessas na vida real. Os homens consentiam na malícia, sabedores da lei da reciprocidade.


Depois da vanguardista Dona Flor a monogamia perdeu seu status de lei irretocável. O próprio filme levou isso tudo a outros países da América Latina, onde o sucesso tinha as mesmas raízes: a vontade de acabar com o papo moralista da monogamia e tornar a questão da fidelidade em isso mesmo, uma questão, uma interrogação, algo a ser interpelado, revisado.

É que o mundo muda. Mesmo que não pareça, muda. E o está fazendo rapidinho, viu? Enquanto uma maioria desastrada faz com que o globo se pareça com planeta dos símios, tem gente por aí prestando ouvidos a sua alma e às novidades que ela traz.

O karma continua estando aí, como uma energia antiga, caindo em desuso, ainda que continue disposto a fazer o velho serviço de nos guiar em nossa caminhada pela vida. No entanto, a gente evoluiu o necessário para adotar decisões independente do karma, em pleno goze da abençoada liberdade. O livre arbítrio está aí, a nossa inteira disposição. É só dizer adeus, karma, obrigado por tudo, valeu... e começar a caminhar com as próprias pernas. O mundo, a vida e o próprio ser humano são vastos territórios para serem atravessados em corajosas aventuras propiciadoras de maravilhosas descobertas. Amar e permitir ser amado de maneira múltipla e simultânea parece ser uma delas. Será?

Muito mais que sexo livre
Para os poliamorosos (gosto mais do termo poliamoroso do que poliamorista) a monogamia não é um princípio nem uma necessidade. Eles acatam o impulso natural do ser humano de se relacionar com várias pessoas ao mesmo tempo. Isso é assim porque o sexo não é tido como a base dos relacionamentos amorosos mas sim o companheirismo e a amizade. A idéia principal é admitir uma variedade de sentimentos que se desenvolvem em relação a várias pessoas.

O clássico romantismo do amor tipo Romeu e Julieta, onde uma pessoa pode completar outra e dois parceiros vão se transformar numa só pessoa, vai ficando velhinho. Sem idealização, você pode se relacionar com a pessoa do jeito que ela é, mesmo que ela não seja aquela coisa absoluta da completude. Dessa maneira os espaços antes restritos a uma pessoa só agora se ampliam dando lugar a outras pessoas que também podem ser amadas ao mesmo tempo.
       

Mas onde é que pode se achar o fio da meada? A psicanalista e sexóloga Regina Navarro Lins, autora do livro A Cama na Varanda, brinda uma pista: “A partir de 1940 –aproximadamente-, o amor romántico se converteu em um fenómeno de massas; todos passaran a desejar esse amor que propoe a fusão dos amantes. Porém, depois chegou a pílula que separou o sexo da procreação e juntou o sexo com o prazer. Entretanto, nossa época se caracteriza pela busca da individualidade. Assim, a idéia da fusão deixa de ser atraente e fica pra trás a exigencia da exclusividade".

Uma pessoa poliamorosa não aceita a idéia de que o parceiro possa completá-la de todas as maneiras e nem mesmo que os dois vão se transformar numa só pessoa. Falando sério, ninguém tem a capacidade de complementar a outra pessoa em todos os aspectos e ainda menos suprir todas suas necessidades. Super-homem e Mulher Maravilha, só na fantasia.

Os praticantes do poliamor se liberaram da maluquice de andar pela vida procurando o par perfeito. Eles puderam deixar de lado esa obsessão ao experimentar uma visão mais realista das coisas que lhes permite reconhecer as limitações próprias e do outro. Isso permite uma maior compreensão dos defeitos e das diferenças dos parceiros. Essa prática ajuda a romper aquele medo da solidão, do abandono, da traição, típico das relações monogâmicas.

Chega de ciumentos
Para a Regina, o conceito de fidelidade é um valor imposto. Ela afirma que no principio a idéia de casal, de parcería, não existía. “Cada mulher pertencia a todos os homens por igual e cada homem, a todas as mulheres”. Ela pesquisou que, quando foi estabelecido o sistema patriarcal, uns cinco mil anos atrás, começou a exigir-se fidelidade da mulher, porque o homem tinha medo de deixar sua herança a um filho de outro. E com a chegada do cristianismo, a fidelidade foi ordenada para ambos gêneros. “E a partir de então, o sexo exercido só como prazer passou a ser considerado abominável”.


É por isso que para os poliamorosos, o qualificativo de traição é sinônimo de posse. Antes tinha a ver com a posse dos bens. Já sem bens, o interesse passou para a posse da pessoa mesma. O amor verdadeiro não requer possessividade e sim liberdade. O fato do parceiro vir a se sentir atraído ou até mesmo amar outra pessoa não significa que esteja deixando de amar seu primeiro companheiro e sim que encontrou em outra pessoa outra característica que lhe agrada e que o complementa.

Os ciumes são coisa corriqueira porque (mal) aprendimos que quem ama não sente interesse por mais ninguém, disse a Regina e acrescenta: “Os homens como as mulheres podem amar alguém, ter um sexo ótimo e mesmo assim desejar um relacionamento com outra pessoa. Variar é bom”. Ela acha que nenhum relacionamento fica questionado pela mera existência de outro relacionamento. Cada relação deve ser avaliada pela sua capacidade intrínseca de manter-se e se desenvolver, independente de tudo.

Poliamor responsável
Os poliamorosos argumentam que transparentando tudo você consegue que os seus parceiros sejam mais honestos entre si, sendo a fidelidade já não uma imposição social, moral ou religiosa mas um sinônimo de confiança mútua.

Não se trata de trocar uma obsessão por outra. Por tanto o poliamor também não é a busca obsessiva de novas relações mas sim o fato de ter essa possibilidade sempre em aberto, naturalmente. E demanda total honestidade, porque o princípio é que todas as pessoas envolvidas deven estar à par da situação e se sentir confortáveis com ela, nem enganando nem magoando ninguém.

Assim, defendem a possibilidade de envolvimentos responsáveis, profundos e até mesmo duradouros com dois ou mais parceiros, simultaneamente.



Aceitando o princípio de que nada e perfeito, aceita-se que o poliamor tem suas vantagens e desvantagens. Com a alma liberada, permite uma importantíssima redução do estresse pois você não precisa andar mentindo, enrolando, ocultando para ter o outro em sua vida. Com um leque maior de alternativas a satisfação sexual também é maior. Aprendizado de tolerância, clareza dos sentimentos, paz de espírito afetivo e educação conjunta de filhos, são ganhos certos. E até pode-se fazer economia doméstica, já que a relação pode envolver mais de duas pessoas.

Do lado dos contras, deve se ter em conta que a casa fica maior, é necessário ter habilidade de negociação, aprender a lidar com o repúdio e incredulidade social e que nem sempre é fácil liquidar o ciúme e o sentimento de posse.

O mundo anda precisando é de muito amor, para abrigarnos. E as pessoas andam precisando de muita liberdade para poder se encontrar a si mesmas. O poliamor parece ser uma interesante contribução nos dois sentidos. Dona Flor já fez sua parte. Agora, é com a gente.q
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El gran colapso de las ciudades

quarta-feira, 13 de novembro de 2013


Ola de urbanización mundial

Por Alú Rochya

América del Sur, es hoy el área del globo que encabeza el preocupante ranking de concentración urbana con el 82% de sus habitantes residiendo en las ciudades. Pero ser el primero en una insana estadística no quiere decir ser el único. La superpoblación de las grandes conglomerados urbanos es una tendencia dramática en todo el planeta. Y las consecuencias -aumento de la pobreza y desvastadores impactos ambientales-, adquieren niveles catastróficos. El abandono del campo y la migración hacia los grandes centros urbanos es un proceso que se acentuará en las próximas décadas, principalmente en los países pobres y en vías de desarrollo, en lo que los expertos han dado en llamar la segunda gran ola de urbanización mundial.

La primera ola tuvo lugar en las últimas décadas del siglo 20 y pobló las urbes de los países desarrollados. Hacia 1900, había sólo 16 ciudades de más de un millón de habitantes, el 90% de la población del planeta vivía en el campo y apenas el 10% lo hacía en ciudades. En menos de un siglo, la mitad de los seres humanos pasaron a apiñarse en aglomerados urbanos, y hoy se registran más de 400 ciudades con más de 1 millón de personas y las proyecciones para los próximos 20 ó 30 años hablan de unos 5.000 millones de urbanitas sobre una población total de 8.000 millones de almas.

Agujeros negros
Hacia 2030, las ciudades de los países en desarrollo albergarían al 80% de la población urbana de la Tierra. Y la mayoría de los gigantescos socios del club de las megalópolis (ciudades con más de 10 millones) serán del Tercer Mundo. Aunque existen lecturas encontradas acerca de las derivaciones prácticas y posibilidades futuras de tal fenómeno, en lo que griegos y troyanos coinciden es en lo único cierto y comprobable: los datos alarmantes que arroja la realidad.

Federico Mayor, ex jefe dela UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) brinda una apretada síntesis: “La ciudad devora energía, agota las fuentes de agua, engulle alimentos y materiales y al mismo tiempo vomita desperdicios y se convierte en usina de contaminación. El medio ambiente que cerca la ciudad, al no conseguir proveerle los primeros ni absorber los segundos, termina por agotarse”.


Los mandatarios reunidos en la Cumbre de la Tierra, realizada en Rio de Janeiro en 1992, coincidieron en una advertencia crucial: la necesidad de promover cambios en los modos de producción y consumo a fin de que el desarrollo social y económico no resultare dañino para el medio ambiente. 18 años después, en la misma ciudad, el V Foro Urbano Mundial que se llevó a cabo en marzo del 2010 ensayó una cruel comprobación: las declaraciones bienintencionadas de los líderes mundiales no salieron del papel.



Ola de urbanización mundial

Como insaciables agujeros negros, hoy  las grandes metrópolis se tragan 3/4 de toda la energía del planeta y producen 3/4 de toda la polución, mientras los bolsones de pobreza crecen, se extienden y se consolidan, en tanto la inseguridad y el caos colocan en jaque a la gobernabilidad. No es esto, exactamente, lo que ocurre en tu ciudad?

Un modelo insustentable
El tema central a la hora de diagnosticar el estado de las grandes ciudades es hoy la crisis de sustentabilidad por la que atraviesan. El desarrollo tecnológico se ha hecho infinito, facilitando y banalizando un modo de producción en el que se desecha y se renueva con prisa y sin pausa. Esa onda estimula un mercado sin límites de consumo y una ciudad sin límites geográficos en su demanda de energía. Una obvia irracionalidad, confirmada por la búsqueda desesperada de recursos naturales en regiones vecinas, revelando que la propia ciudad no logra autoabastecer su demanda voraz.

El manejo incompetente, ineficaz e irresponsable de los desechos de tan alto consumo impactan de manera negativa en el medio ambiente, reduciendo los recursos, produciendo flujos permanentes de contaminación y afectando la biodiversidad. Así, la ciudad no puede lograr su propia sustentabilidad porque, de hecho, elude una premisa básica: asumirse y entenderse como organismo vivo que se inserta en un medio natural con el que interactúa, al que modifica y con quien debe establecer una lógica y elemental relación de equilibrio como única garantía de sobrevivencia.

Una de las principales desarmonías entre ciudad y naturaleza gira alrededor del agua. Se calcula que el ser humano precisa de mínima unos 20 litros de agua por día para uso diverso. En Mozambique se usa, en promedio, menos de 10 litros por día; en Europa, se consume entre 200 y 300 por persona; ya un estadounidense disfruta de 575. Pero si ese estadounidense vive en Phoenix, los números son otros.


Ola de urbanización mundial

La ciudad de Phoenix, en el estado de Arizona, está situada en un bioma desértico, con escasa agua natural. Las lluvias en la región no pasan de 20 centímetros al año mientras en las regiones tropicales llegan hasta 400. Atendiendo a esa relación ciudad-naturaleza, podría suponerse que los casi 2 millones de habitantes de Phoenix se encuentran ante un dilema: mudarse, buscando climas más benéficos o bien tener un consumo módico del vital líquido. Sin embargo, la ciudad de Phoenix está repleta de piscinas con las que se procura amenizar el aire seco del desierto y el volumen gastado por persona sobrepasa los 1.000 litros diarios de agua. Qué te parece?

El desatino no acaba ahí. Un agravante lo eleva a niveles de estupidez: Phoenix se abastece esencialmente de aqüíferos. Estos son sistemas naturales de aguas fósiles subterráneas que tienen um límite de stock pues, como en el caso del petróleo, son reservas no renovables. Así, el desbalance entre la capacidad de las fuentes de aprovisionamiento y el descomunal consumo hace de Phoenix un verdadero paradigma de la insustentabilidad.

La ciudad de México-DF puede competir con Phoenix en materia de absurdos. México se levantó en un valle de 5 grandes lagos. Si algo sobraba era agua. Pero el avasallador proceso de urbanización que acabó reuniendo a más de 20 millones de personas se devoró los recursos naturales, incluída el agua. Al secarse todas las fuentes convencionales, se debió recurrir a los aquíferos subterráneos. La perforación de 6.000 pozos hizo ceder a la superficie y la ciudad se hunde lentamente, torciendo líneas férreas, ondulando autopistas, agrietando edificios, mientras las reservas subterráneas también amenazan con llegar a su fin.

El arquitecto y urbanista Alfonso Iracheta, integrante del Consejo Consultivo de UN-Habitat (Programa de la ONU para Asentamientos Humanos) , resume, perplejo: "Hoy, 20 millones de habitantes tienen que abrir uma botella de plástico para beber agua. México es uma ciudad lacustre que corre el riesgo de morir de sed”.

Atrapados, sin salida
Cada día las metrópolis amanecen con serios inconvenientes para administrar temas como el agua, la energía, la basura, aguas servidas y cloacas, contaminación del aire y del suelo, tránsito, espacios verdes, vivienda, obras viales, seguridad, salud, etc. El tema recurrente es la falta de presupuesto. La multiplicación geométrica de los gastos de los gobiernos municipales y la inequidad en la recaudación impositiva arman una ecuación desalentadora pues no hay presupuesto que aguante.

Ola de urbanización mundial

La ciudad brasilera de São Paulo nos brinda con un ejemplo interesante. El municipio ha llegado a establecer, con precisión, un presupuesto para aplicarlo en cuatro sectores cruciales de infraestructura urbana: transporte, obras viales, habitación y saneamiento. El número final es de R$ 175.656.775.081. Aproximadamente unos 100 mil millones de dólares. Es un número realista, ya que surge de la suma del costo de planes existentes y de soluciones que ya se conocen. Y al mismo tiempo es una fantasía porque todo ese dinero es igual a 7 veces el presupuesto anual de la intendencia de São Paulo. Hay ideas, sugerencias para conseguir parte de ese dinero. Cómo obtener el total, nadie sabe.

Es intención que poco más de 30 mil millones de dólares se inviertan en ampliación, modernización e interligación de trenes, subtes y estaciones, más un trencito expreso para el Aeropuerto Internacional de Guarulhos. La primera etapa estaría dedicada a terminar, en el 2025, la red básica del tren subterráneo, totalizando 163 kilómetros de vías.

Basta realizar unos cálculos mínimos para detectar el grado de irracionalidad y fantasía de tales planes. En 16 años más ya habrá toda una nueva generación de seres humanos en las calles de São Paulo, y los subtes paulistanos calculados para resolver los problemas de transporte de hoy, por entonces carecerán de la estructura necesaria para satisfacer la nueva demanda. 

Si nos atenemos a los números del presupuesto, en principio, esa obra parece imposible de ser realizada. Pero más aún parece imposible de ser evitada, pues uno de los fundamentos es la necesidad desesperante de ampliar el transporte público porque simplemente no hay más espacio para nuevas avenidas ni autopistas que permitan soportar el tránsito de automóviles.

30 años atrás São Paulo tenía un parque automotor de 970.000 vehículos, que transitaban por casi 14 mil kilometros de vías pavimentadas en la ciudad. Hoy, el piso asfaltado es de unos 16 mil kilómetros y la flota automovilística ya superó los 7 millones de unidades, que producen congestionamientos que suelen estirarse por más de 280 kilómetros. Es decir, la ciudad está entre la espada y la pared.


El absurdo se presenta terco y con distinto ropaje. Según um estudio de la Secretaría de Estado de los Transportes Metropolitanos de São Paulo, la ciudad pierde por año unos 2 mil millones de dólares con congestionamientos. Hasta el 2025 restan 12 años. Una cuenta elemental (2 mil millones x 15 años = 30 mil millones) nos revela que lo que se pierde es igual a lo que se necesita para llevar adelante el plan de ampliación de líneas de trenes y subterráneos. El problema es que se ha llegado a un punto donde todo se enrieda y desatar los nudos se hace prácticamente imposible. Si se requiere un ejemplo del colapso, pues ahí está.

Los otros rubros ofrecen situaciones igualmente disparatadas. En materia de vivienda el plan registra el objetivo de urbanizar (agua, asfalto, luz, cloacas) 561.400 domicilios en favelas, loteamientos populares y conventillos. Nunca antes se trazó un plan con semejante número. El problema es que eso es menos de un cuarto de los 2,5 millones que necesitan urbanización. Sólo para atender ese cuarto del total se invertirá entre 12 y 16 años. Y el cálculo no incluye el déficit habitacional que hoy es de 620.000 viviendas y quien sabe a cuánto trepará ese número en 16 años más. Nada cierra.

En las actuales condiciones, con las políticas convencionales, no parece haber solución para las complejas problemáticas de las urbes. Apenas paliativos, aspirinas para tratar un cáncerq
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Los ocultos sabores del veneno

quarta-feira, 23 de outubro de 2013



Cuando se habla de transgénicos se habla de alimentos. Alimentos genéticamente alterados (de alter: otro ser, distinto y separado del ser original). También denominados OGMs -organismos genéticamente modificados. Es decir, seres vivos, creados en laboratorio por el hombre. Que juega a ser Dios, por la única vía que encontró hasta aquí esta pobre criatura para desafiar al Gran Espíritu: hacer mucho dinero y controlar así la materia de este planeta. Money, money.


En ese jueguito de ingeniería genética el ADN de, por ejemplo, una papa es alterado artificialmente. Se cruzan genes de especies diferentes de animales, vegetales o microbios para atribuirle a la papa una determinada característica, distinta a las programadas por la naturaleza para esa papa. El objetivo es cosechar muchas más papas, gastando menos dinero y ganando más. Business is business, vió?


Seis son los países que más producen transgénicos en el mundo: Estados Unidos, Canadá, México, Argentina, China y Australia. Soja, maíz, algodón, papa, canola (aceite de colza) son los principales productos que se cultivan a partir de semillas transgénicas. Pero también ya se están realizando tests con banana, brócolis, café, zanahoria, frutilla, frijol, ananá. Y el producto de todo eso, nosotros nos lo metemos adentro de nuestro cuerpo. Casi siempre, contentos; la mayoría de las veces, ignorando todo. Pues bien, aquí va una mínima lista de las consecuencias para la salud y para nuestro medio ambiente que nos trae el consumo de tamaña porquería:
  • Calidad nutritiva disminuída. Los alimentos que sufren manipulaciones genéticas pueden ver mermada sus propiedades nutricias, y eso puede interferir en la absorción por el metabolismo del ser humano.
  • Efectos inesperados sobre mi salud. La transferencia artificial de genes entre diversos alimentos causa, en ciertos casos, alteraciones significativas en la estructura y función del alimento modificado, lo que puede derivar en efectos inesperados y negativos sobre la salud
  • Venenos en mi cuerpo, en la tierra y en los ríos. Los transgénicos tienen una alta resistencia a los herbicidas, lo que permite una aplicación de esos agrotóxicos en grandes cantidades. Así, algunos generan un aumento de residuos de venenos que permanecerán en los alimentos consumidos y contaminarán la tierra y el agua de los ríos.
  • Tóxicos en mi cuerpo. Con la interferencia de la ingeniería genética, muchas plantas corren el riesgo de pasar a producir neurotoxinas o inhibidores de enzimas que las vuelven tóxicas.
  • Reacciones alérgicas. Proteínas que son transferidas de un alimento a otro pueden pasar a tener propiedades alergénicas y así, provocar serias reacciones alérgicas en consumidores más sensibles.
  • Resistencia a los antibióticos en mi organismo. Los alimentos modificados contienen genes antibiótico-resistentes y pueden contagiar esa característica a personas y animales, que pueden ver anuladas la efectividad de tratamientos con antibióticos.
  • Nuevos vírus y nuevas enfermedades en mi organismo. Científicos están alertando sobre el uso de ténicas de resistencia a virus aplicadas en la agricultura, lo que provocaría la aparición de nuevos tipos de virus generadores de nuevas enfermedades más complejas que alcanzarían al ser humano.
  • Creación de plagas y menor biodiversidad. De continuar el juego perverso de la ingeniería genética, debe esperarse un empobrecimiento de la biodiversidad. La mistura del ADN de vegetales diferentes puede desencadenar en la creación de fuertes plagas y plantas “más salvajes” eliminado a especies e insectos benéficos al equilibrio ambiental.
  • Empobrecimiento de la tierra. Las plantas transgénicas absorben mayores cantidades de nutrientes de la tierra que las plantas orgánicas. Ese proceso acaba agotando esos nutrientes e inhabilitando a la tierra para nuevas siembras de cualquier especie. Luego, se necesitan nuevas tierras vírgenes para seguir plantando, tendencia que estimula la deforestación.
  • Amenazantes seres vivos. El impacto negativo de la manipulación transgénica en la cadena biológica es hoy imposible de ser previsto o siquiera controlado. Los OGMs son  seres vivos  y, por tanto, susceptibles a sufrir mutaciones, multiplicarse y diseminarse. Una vez introducidos en los ecosistemas, los transgénicos no podrán ser eliminados.
Si habitualmente consumes algún tipo de estos alimentos artificiales, no te sientas solo. Unos 2.500 millones de personas en el mundo están engullendo por estas horas  los frutos de tamaño dislate.


No obstante, tienes opciones que podrías comenzar a practicar en beneficio de tu salud, en el cuidado de tu propia vida y la de tus hijos. Una iniciativa mínima y elemental es organizar una huerta de sobrevivencia. En tu patio, en tu jardín, en canteros, en cualquier terrenito disponible; hasta en el techo de tu casa (como en la foto de arriba). De allí podrás obtener una interesante variedad de hortalizas orgánicas en vez de transgénicas, con una mayor calidad alimenticia. De paso, metes un poco la mano en la tierra, juegas con ella, creas vida, te limpias del estrés, vuelves a disfrutar del auténtico sabor de los alimentos y encima te ahorrarás una cantidad de dinero más que interesante. Piénsalo bien.
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A meditação olhada pela ciência

terça-feira, 13 de agosto de 2013



A meditação pode trazer benefícios não apenas para a saúde psicológica dos praticantes, mas também pode afetar as pessoas em nível celular, segundo estudo da Universidade da Califórnia, nos Estados Unidos. Em testes com 60 pessoas, os pesquisadores observaram uma associação entre as mudanças psicológicas ocorridas durante a meditação e uma maior atividade de uma enzima importante para a saúde celular, chamada telomerase.

Meditar é uma prática milenar. Os homens sabios do Oriente como também os caciques, pajés e xamães dos povos originários das Américas sabiam muito bem dos benefícios da meditação. Meditar não é pensar, claro mas o contrário: é deixar a mente em branco. Quando a pessoa consegue relaxar e parar de pensar, um canal se abre no cérebro que permite a ligação com a corrente de energia positiva de amor que chega até o meditador desde o seu eu superior. Essa corrente de energia inteligente traz informação renovada respeito a tudo o acontecer do universo e benéficas como rejuvenescentes ondas amorosas.

Tudo isso que era contido na sabedoria espiritual parece revelar-se para a ciência. Os especialistas da Universidade de Califórnia afirmaram que a enzima telomerase age sobre os telômeros - sequências de DNA no final dos cromossomos, que encurtam a cada vez que uma célula se divide. Quando essas estruturas se reduzem demais, a célula não se divide adequadamente e morre - processo associado ao envelhecimento humano. E o papel da telomerase é justamente reduzir esse processo, ajudando a reconstruir e a aumentar os telômeros.

Os resultados indicaram que aqueles que participaram de um retiro de três meses - quando meditavam 6h por dia - apresentaram maiores benefícios em vários aspectos psicológicos, além de maiores níveis de telomerase. De acordo com os autores, a meditação foi associada à redução do estresse e do neuroticismo - o que estaria ligado à maior longevidade das células de defesa do organismo.

Mais bem-estar
“A mensagem desse trabalho não é que a meditação aumenta diretamente a atividade da telomerase e, então, a saúde e a longevidade das pessoas”, escreveu o pesquisador Clifford Saron. “O que acontece é que a meditação pode melhorar o bem estar e, por sua vez, essas mudanças estão relacionadas à atividade da telomerase em células imunológicas, que tem o potencial de promover a longevidade dessas células. As atividades que aumentam o senso de bem estar de uma pessoa podem ter um profundo efeito sobre a maioria dos aspectos fundamentais de sua fisiologia”, explicou o especialista.

A percepção dos benefícios concretos y diretos na vida como nas atividades das pessoas gerou un projeto inusitado que está sendo implantado nas escolas da rede estadual do Rio de Janeiro. Os alunos estão aprendendo a técnica da meditação transcendental, que promete melhorar o rendimento acadêmico e até contribuir para a paz mundial. O projeto tem participação da Fundação David Lynch, que ensina meditação em todo o mundo.
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Paciência

sexta-feira, 9 de agosto de 2013



"Ejercitar la paciencia es difícil para el espíritu
pero es lo único que vale la pena aprender.
Todo lo que es naturaleza, desarrollo,
paz, prosperidad y belleza en el mundo
descansa en la paciencia, requiere
tiempo, silencio, confianza,
fe en procesos a largo plazo 
que duran mucho más que la vida de un hombre.
Paciencia, digo, y podría decir también
fe en Dios, sabiduría, inocencia, sencillez".

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Permacultura es el mundo viable

quarta-feira, 7 de agosto de 2013



* Por Alú Rochya

Una palabra sencilla y hasta ambigua como permacultura puede guardar en su significado profundo respuestas vitales a los interrogantes que plantea el anunciado e inminente fin del mundo.

La civilización materialista/consumista tiene sus días contados. Más allá de voluntarismos ideológicos que proclaman deseos de cambios con las mismas fórmulas obsoletas del pasado y de la irresponsabilidad religiosa que presagia livianamente definitivos apocalipsis, lo cierto es que el mundo actual llegará a su fin porque en su propia lógica encontrará su último límite. En breve, el saqueo del planeta que el hombre ensayó en los dos últimos siglos habrá acabado con todo lo posible de ser arrasado. A partir de ahí, al totalitarismo materialista sólo le restará consumirse a sí mismo.

El asunto es saber con qué y cómo se reemplazará el actual proyecto antropocéntrico/economicista y qué perfil asumirá la nueva era que se avecina. Ahí es que aparece la permacultura. Casi como una contracara de las lógicas devastadoras de la actual civilización que ignoró la finitud de los recursos planetarios y exilió al hombre del resto de las expresiones de la naturaleza. La permacultura es un sistema holístico que parte de la aceptación del todo como un todo y de la comprensión de ese todo como un único y diverso universo íntimamente ligado e interdependiente.

La ciencia de lo obvio
La permacultura podría entenderse en su esencia como un método de planificación que procura colocar la inteligencia humana al servicio de un orden terrenal que evolucione en armonía con el orden cósmico. El agua, la vegetación, el hombre, los demás animales, la tierra, el calor, los vientos, etc, dados de la mano y caminando juntos al compás de los ciclos de la naturaleza.

El día y la noche; el calor y el frío; verano-otoño-invierno-primavera; nacimiento, desarrollo y muerte son algunos de esos ciclos y movimientos organizados por la naturaleza que el hombre jamás consiguió controlar y mucho menos dominar. Lo obvio, entonces, sería que el hombre organizara su propio andar por este mundo, acompañando esos movimientos y observando ese acontecer en sí mismo, en su propio cuerpo, en su propia vida, en lugar de oponerse –inútilmente- a tan poderosas energías para intentar someterlas y disponer sobre ellas. Es por eso que algunos gustan de llamar a la permacultura como la ciencia de lo obvio.

La idea inicial germinó en la cabeza de los ecologistas australianos Bill Mollison y David Holmgren ya en la década de 1970. Primero fue permanent agriculture y después, expandiéndose más allá de lo agrícola, se autodefinió como permanente culture. Cuando la búsqueda de la sustentabilidad ecológica se extendió para la procura de la sustentabilidad de los asentamientos humanos, el término inicial encontró su síntesis: permaculture.

Permacultura sería hoy algo así como un método holístico para planear, actualizar y mantener sistemas de escala humana ambientalmente sustentables, socialmente justos y financieramente viables.

Digamos que se trata de una cultura permanente del ambiente. Establecer en nuestra rutina diaria, hábitos y costumbres de vida simple y ecológicos. Un estilo de cultura y de vida en integración directa y equilibrada con el medio ambiente, involucrándose cotidianamente en actividades de auto-producción de los aspectos básicos de nuestras vidas como abrigo, alimento, transporte, salud, bienestar, educación y energías sustentables, tomando sólo lo necesario y repartiendo los excedentes.

Una revolución permanente
Ética y estética son palabras claves en la comprensión y aplicación de la permacultura. Un principio básico podemos encontrarlo en dos sencillas definiciones del propio Mollison. Una subraya que la única decisión verdaderamente ética es la de cada uno tomar para sí la responsabilidad de su propia existencia y la de sus hijos. La otra convoca a la belleza, cuando define la utopía de la permacultura como una tentativa de crear un Jardín del Edén.



Para tornar el concepto más claro, puede agregarse que la permacultura ofrece las herramientas para la planificación, implantación y mantenimiento de ecosistemas cultivados –en el campo o en la ciudad-, de modo a que tengan la diversidad, estabilidad y resistencia de los ecosistemas naturales. Alimento saludable, habitación, energía deben ser provistos de forma sustentable para crear culturas permanentes.

Practicada ya en los cinco continentes y más de cien países, y aplicable tanto en grandes extensiones campestres como en diversos espacios urbanos (villas, aldeas, comunidades, jardines y hasta en humildes balconcitos), la permacultura puede convertirse en una silenciosa, fraterna y eficaz revolución que mude radicalmente la dirección nefasta que el hombre le ha dado a este mundo y abra las puertas a un modo de vida donde las necesidades materiales mínimas se resuelvan con mínimos costos, permitiéndonos, de tal modo, aplicar las mayores riquezas al cultivo permanente del alma.
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