Año maya 2018-2019: amar, fluir, crear

sábado, 28 de julho de 2018


* Por Ingrid de Manuel Guasch


El 26 de julio último iniciamos un nuevo año maya, según el Calendario de 13 lunas sincronizadas, con un propósito anual que inspiran un trabajo personal y comunitario. Un nuevo año codificado por la energía de la Luna 13 Cósmica Roja, símbolo de la sensibilidad creativa que hay que despertar para purificar y superar los estados emocionales que interfieren en nuestra evolución consciente.

Conectar con un año Luna es conectar con la energía agua presente en la naturaleza y en nosotros mismos para ser conscientes de como el movimiento natural gesta formas, limpia cauces, destruye barreras, se adapta al terreno y fluye siempre hacia su propósito natural. Reconocernos en todos esos aspectos y potenciar la fuerza del agua en nosotros, es el primer paso que debemos dar a lo largo de este ciclo para empezar a sentir, qué es lo que  fluye y qué no fluye en nuestras vidas.

El Fluir
Cuando las cosas fluyen es que no hay impedimentos, o si los hay somos capaces de disolverlos y superarlos rápidamente. El problema viene cuando nos sentimos encallados.

Es importante observar cuáles son las áreas de nuestra vida que no fluyen y averiguar qué pasa. Las barreras pueden tomar infinitas formas, lo bueno es que también hay infinitas maneras de solucionarlas, por eso nunca debemos someternos al impedimento, ya que averiguando qué pasa podemos buscar la manera de superarlo.

Por ejemplo, podemos detectar si son barreras mentales o emocionales. Aun cuando unas son consecuencia de las otras, conocer dónde nos bloqueamos primero nos permite entender mejor hacia dónde tendemos. Cuando el bloqueo es mental es que usamos demasiado la cabeza, es decir no permitimos el sentimiento por necesidad de controlar. Esto nos agota ya que usamos toda nuestra energía en ello, en vez de confiar en la vida; la mente es una gran herramienta si no la usamos como filtro para todo abusando de ella.

Cuando el bloqueo es emocional significa falta de aceptación, es decir no aceptamos lo que vivimos y por tanto negamos una y otra vez lo que vivimos. Si te ha dolido, si te pone triste, si te enfada, si no te gusta etc… es algo que debes aprender a gestionar, comprendiendo qué parte de responsabilidad es tuya y cuál no, sin defender tu posición como la verdad absoluta.

Así para fluir hay que aceptar y confiar, permitir que las cosas lleguen y se vayan sin que eso suponga un trauma o una crisis, sintiendo que la vida son etapas donde aprendemos a ser mejores personas.

Carta a la humanidad de una niña cristal

sábado, 21 de julho de 2018



* Por M. Alejandra Sandoval


    La luz, los sonidos fuertes, la comida, los químicos, los malos pensamientos, la mala “vibra”… Mi cuerpo ya no soporta ninguna de estas cosas. Médicos, psicólogos, psiquiatras… ninguno tiene una respuesta para mí.

    ¿Enfermedad?¿ Locura? ¿Mañas? ¡Quién sabe, fragilidad quizás! Tengo hace un tiempo una sensación de querer volver a casa, de que ya todo terminó y quiero volver a casa, y es una pregunta frecuente. ¿Si quiero volver a casa, entonces dónde estoy? ¿Acaso ésta no es mi casa? No sé a dónde quiero ir, sólo sé que quiero ir a casa con mis hermanos, con mi familia. Pero: ¿Y mi familia y mis hermanos, acaso ellos no son mi familia, no son mis hermanos?

    ¡Sólo sé que quiero volver a casa, pero no sé cómo!...

    Es como un sueño, del cual no puedo despertar. Veo todos los días de mi vida, desde que nací, esa mañana de verano cálida y dulce. Veo cómo se dañan entre ustedes, veo las injusticias que permiten, veo sus verdaderos rostros detrás de sus ojos. Y me pregunto: ¿Por qué fingen ser lo que no son? ¿Por qué están encerrados en su interior? ¡Tristes, enojados, simples y sensibles!

    ¿Por qué se lastiman a ustedes mismos? ¿Por qué quieren restringirse, privarse de ser lo que son? Seres Humanos. ¡Bellos, sensibles y perfectos seres humanos!... Mírense, sólo mírense a los ojos, vean sus almas. Déjense ver por los demás. ¿A qué le tienen miedo?...

    ¡Todos estamos hechos de lo mismo, nadie es más fuerte que otro, nadie es mejor, porque todos somos excelentes! ¡Son seres maravillosos, con una inteligencia enorme, con cualidades asombrosas, seres llenos de Luz, que iluminan este mundo con Amor!

    ¡Yo no veo sus personajes, yo veo sus almas, ese es mi Don!...